Día de las Iglesias Evangélicas y Protestantes

El 31 de octubre es feriado en Chile, pero no es un feriado más, es el Día Nacional de las Iglesias Evangélicas y Protestantes, una celebración inédita que no se da en otros países latinoamericanos y que en su momento provocó un extenso debate en el parlamento chileno reflejando la importancia de la Iglesia Evangélica en Chile.

La mayoría de las autoridades expresó que esto es un “reconocimiento en el corazón de todos los chilenos de la inmensa labor que realizan las iglesias evangélicas por la Patria y su alma. Mucho antes del reconocimiento legal, el pueblo evangélico se había ganado el respeto de miles de ciudadanos”.

Desde el año 2005, el 31 de Octubre es institucionalizó en chile como una festividad religiosa evangélica, y en el año 2008, mediante ley Nº 20.299, el Congreso Nacional lo declaró como día feriado, como reconocimiento de la potente labor social que el pueblo cristiano protestante ha aportado a esta nación desde sus albores.

No es para nosotros un día de vacaciones, ni celebramos a algún personaje en particular, ni nos celebramos a nosotros mismos como iglesias evangélicas, pues sabemos que el único digno de Honra y Gloria es Nuestro Señor. Es más bien un día donde celebramos al Creador de todo, y le damos gracias por la libertad de poder llevar su mensaje de vida y salvación a todo rincón de nuestro amado país.

¿Por qué se celebra el día 31 de octubre?

La elección del día 31 de Octubre como la fecha para la ocasión de celebrar, no es antojadiza ni una casualidad, sino que es una fecha de suma importancia para lo que hoy somos.

Después de que Jesús resucita y asciende al cielo, sus apóstoles aquí en la tierra continúan con la tremenda misión de propagar las buenas nuevas de salvación hasta lo último de la tierra y se comienza a formar la Iglesia fundamentada en todos los principios dejados por Jesús, que transmitía de que Jesús al morir en la cruz nos entregó la posibilidad de librarnos de todo pecado, y que todo aquel que en Él creyera y cumpliera sus mandamientos podía ser salvo.

Con el correr de los siglos, la amada iglesia añorada por el Padre, se comenzó a deteriorar, e ideas muy alejadas de la doctrina de Jesús se empezaron a implementar, como el honor hacia los hombres, el amor al dinero, la salvación a cambio de dinero y la prohibición de que cualquiera pudiera tener acceso a la Palabra de Dios.

Todo este deterioro viene a agravar lo que a hombres como Juan Hus un siglo antes venía preocupando y que es expuesto finalmente por un fraile teólogo agustino, llamado Martín Lutero, quien al estudiar la Biblia se da cuenta que toda la doctrina que la iglesia católica en ese tiempo había estado impartiendo, había perdido la visión de varias verdades centrales que el cristianismo enseñaba en las Escrituras.

Lutero afirmaba que no era posible que si la Biblia enseñaba que la salvación es un regalo de Dios inmerecido por nosotros, dado por gracia por Jesús, y recibido por nosotros por fe, la iglesia en ese tiempo promoviera que la salvación se podía obtener por la venta de certificados que la iglesia estaba ofreciendo por el pago de una suma determinada, donde se obtenía perdón para uno y si se quería para amigos y familiares muertos. Empeoraba la situación el hecho de que con el dinero obtenido por la venta del perdón se pretendía construir la Basílica de San pedro en Roma.

Sumado a lo anterior estaba el esplendor otorgado a la figura del líder de la Iglesia y otros, por sobre la figura del Único y Sabio Dios, y la exclusividad que la Iglesia tenía leer la Biblia, marginando al pueblo de esto.

 

Es así que movido por esta situación y con la intención de que la iglesia vuelva a sus orígenes, las enseñanzas dejadas por Jesús, es que el 31 de Octubre de 1517, en un intento por abrir los ojos a la iglesia y al pueblo, Lutero clavó en la puerta de la iglesia del Castillo en Wittenberg (Alemania), 95 tesis o postulados, donde se instaba a reconocer la Biblia como norma de fe y conducta, dándose inicio así al la reforma protestante, que se esparció por todo el norte de Europa, y que dio como resultado el surgimiento de las Iglesias Evangélicas que no debían fidelidad a la Iglesia Católica Romana, por las anomalías descritas anteriormente.

La Reforma Evangélica o Protestante liderada por Lutero, en siglo XVI fue basada sobre cinco grandes conceptos bíblicos:

  1. Solo Gracia,que afirma que la salvación es sólo por la gracia de Dios. Nadie la merece.
  2. Solo Cristo, que sostiene que la justificación se obtiene sólo por los méritos de la muerte de Cristo en la cruz.
  3. Sola fe, que significa que solamente por medio de la fe en la persona y la obra redentora de Jesús podemos ser aceptos delante de Dios.
  4. Solo Escritura, que concluye que la Palabra de Dios es la única autoridad para que el pecador encuentre el camino de la salvación, y se le reconocía como única norma de fe y conducta, y no a los sistemas religiosos.
  5. Solo gloria a Dios, que declara que el creyente reconoce que sólo Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo merece toda la honra y la gloria por su obra salvadora.

Por lo tanto esta fecha es el inicio de la Reforma Cristiana, dando origen a lo que hoy es la Iglesia Cristiana Evangélica o como se les llamo en un inicio, Protestantes.

La hazaña de Lutero es solo una parte, ya que esto comienza con la Iglesia primitiva y sus mártires, los precursores de la Reforma, que prefirieron ser quemados antes de retractarse de lo que la Biblia decía.

La Palabra evangélico por años ha sido sinónimo de fanático, ignorante y motivo de burlas, quizás por los errores de algunos. Pero en este día hermanos y hermanas en Cristo, tenemos el llamado y el deber de llevar este nombre con honra, evangelio significa buenas nuevas, por ende el ser llamados evangélicos no es otra cosa que llevar por el mundo las buenas nuevas de salvación.

Ser evangélico nos trae la gran responsabilidad de honrar a Dios con nuestra conducta, y honrar el legado de hombres y mujeres como los primeros cristianos muertos en el circo romano por no negar a Jesús; o  siglos mas tarde a hombres como  a Juan Hus, Lutero, Zwinglio, Calvino expuestos a la horca y la hoguera, por mantener firmes sus convicciones, y a hombres y mujeres de hace mas de cien años que trajeron esta verdad a nuestro país, sufriendo expulsión, y vejaciones, por una sólo convicción, Cristo, una esperanza de algo superior, creyendo que ese sufrimiento traería bendición a las generaciones venideras. Y es así como hoy día nosotros disfrutamos de estos beneficios, pero tenemos un desafío, ser la luz y la sal de esta tierra, no tranzar nuestros principios y extender el Reino de Dios en todo el mundo.

En estos más de 500 años se han logrado grandes avances, pero tenemos un gran desafío para nuestras vidas como cristianos evangélicos: “no desmayar, no cansarnos de hacer el bien, ser luz en medio de las tinieblas, mostrar a Cristo en nuestras vidas”, de esta manera podremos seguir siendo un aporte a nuestro medio, para que algún día Toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor,  sin transar por nada del mundo los principios bíblicos, sino más bien viviendo a diario bajo sus preceptos, estando arraigados y cimentados en amor, unidos como cuerpo, guiados por el Espíritu Santo y tomados de la Palabra de Verdad, ya que esto llevará a la Iglesia a una victoria segura en Cristo Jesús.

Oramos hoy por nuestro país, amamos esta tierra amada donde Dios nos permitió nacer. Queremos un Chile grande y próspero, y sabemos cuál es el único camino para serlo, la Palabra de Dios dice “dichosa la nación cuyo Dios es el Señor”(Salmo 33.12),  no existe otra forma o fórmula, no la hay en esta tierra, no hay nación en el mundo que termine con bien dejando a Dios de lado. Y nuestra oración es que quienes gobiernen lo hagan sabiamente, fundamentados en la Roca Firme que es Jesús.

Amados hermanos, Dios nos ayude a poder ser verdaderamente Cristianos, Hijos de Dios y asi extender cada día el Reino de nuestro Señor hasta el fin del mundo.

Categoría: Corporativas, Locales, Nacionales | Tags: | Escrito el miércoles 30/10/2019

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